The Mexican Adenture, capítulo IV ¿Qué es un Tianguis? - Jordi Brú
16232
post-template-default,single,single-post,postid-16232,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-16.7,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

The Mexican Adenture, capítulo IV ¿Qué es un Tianguis?

The Mexican Adenture, capítulo IV ¿Qué es un Tianguis?

THE MEXICAN ADVENTURE

Son las 9 de la mañana y ya empieza a haber muchas paradas montadas para el tianguis en Ecosta.

 

La palabra Tianguis proviene de tianquiztli, de la lengua náhuatl, una lengua que los pobladores de México hablaban antes de la llegada de los europeos y que algunos mexicanos todavía hoy usan. El tianquiztli era el mercado al aire libre con puestos de toda clase de mercancía. Parece ser que el más importante era el de Tlatelolco en el que los pobladores de Tenochtitlan, la antigua ciudad de México, y los de sus alrededores comerciaban con esclavos, granos, animales, hierbas, objetos de cerámica, piedra, metal, madera, piel y textiles.

Hoy en día pero, los tianguis actuales se instalan en las calles, y no son mercados fijos. Son parecidos a nuestros mercados ambulantes, que se instalan cierto día de la semana en un lugar concreto (ramblas, plazas mayores o avenidas), y allí los compradores van a buscar alimentos, ropa o enseres para la casa.

En nuestra particular aventura mexicana, también hemos vivido algunos tianguis, pero os queremos hablar particularmente sobre el tianguis que se realiza en la organización que tan bien nos ha tratado durante nuestra estancia en la costa oaxaqueña: Ecosta Yutu Cuii.

Cada vez más hay una conciencia sobre lo ecológico y los alimentos de proximidad, aquellos que han recibido una atención y un cariño más estrechos por parte del agricultor, y éste quiere transmitirlo al consumidor directamente.

Dos sábados al mes, cada quince días, en los alrededores de Ecosta vienen productores de las comunidades cercanas a ofrecer sus productos, los cuales han producido ellos mismos de manera ecológica, con respeto a la tierra que han sido cultivados, o bien en el uso de productos respetuosos con el medio ambiente. Los vecinos que en él vienen a comprar pueden encontrar variedad de frutas, verduras, productos cosméticos, comida variada y aguas de sabores. No, en él no hay plátanos de formas y colores idénticos (que parecen cortados por un mismo patrón y que tienen un sabor más parecido al cartón que a un plátano), ni tampoco lechugas esféricas de un color verde hipnótico envueltas con un celofan transparente. Todos estos productos se pueden encontrar en cualquier supermercado o gran macroverduleria. Aquí se pueden encontrar esos plátanos de formas irregulares, pero con sabor a plátano, o esas lechugas con un aire “despeinado”, pero con un sabor fresco y natural.

Una vez ya están las paradas montadas, sólo queda esperar a que vengan los compradores para adquirir los productos que han cuidado con tanto esmero.

No hi ha comentaris

Escriu un comentari