THE MEXICAN ADVENTURE CAPÍTULO III: EL TERREMOTO, COMO LO VIVIMOS? - Jordi Brú
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THE MEXICAN ADVENTURE CAPÍTULO III: EL TERREMOTO, COMO LO VIVIMOS?

THE MEXICAN ADVENTURE CAPÍTULO III: EL TERREMOTO, COMO LO VIVIMOS?

Son cerca de las 6 de la tarde y estamos con Mariana, en el patio de su casa, esperando para tomar una agua de jamaica fría y un poco de chocolate orgánico elaborado a mano. Justo acabamos de servir el agua y se oye un ruido que cada vez suena más fuerte. Todo lo que está encima de la mesa empieza a temblar, los platos se desplazan, el líquido de los vasos oscila cada vez más fuerte, hasta que finalmente los vasos se caen vertiendo su contenido encima de la mesa. Mariana ha empezado a correr hacia la calle y nos grita que hagamos lo mismo: “el temblor!” grita (de este modo nombran a un terremoto). Anna y yo, corremos como podemos, pues el suelo se mueve y corremos torpemente, intentando saltar un muro de unos palmos de alto, pero que con el temblor parece que tenga casi un metro! El temblor dura alrededor de medio minuto.

Ya estamos en la calle! Por que? Porqué en la calle ya no estamos debajo de los árboles y Mariana temía que alguna de sus ramas (o incluso alguno de los árboles) pudiese caernos encima. Es el principal temor cuando ocurre un terremoto, que algo te pueda caer encima. Recuerdo haber leído algunos consejos en un hotel de Oaxaca, en el que se recomendaba apagar cualquier electrodoméstico que estuvieses usando y ponerse debajo de una mesa, si el temblor te pilla en el interior de un edificio; y si estás en la calle, alejarse de árboles o paredes que puedan caerse. Nosotros ya estamos en “zona segura”, y comprobamos que el resto de vecinos ha hecho lo mismo.

Mientras nos recomponemos poco a poco, los habitantes del lugar intentan comprovar a través del teléfono móvil como se encuentran sus familiares y seres más queridos. Por el temblor, no hay corriente eléctrica en la parte en la que nos alojamos de Santa Rosa de Lima. Son momentos de nervios, pero todas las noticias que se reciben es que no ha habido ningún herido, ni tampoco ha caído ninguna vivienda.

Por suerte la mayoría de las viviendas de la comunidad son de planta baja, para evitar tener estructuras pesada, y muchos de los techos son de onduline de fibra o de chapa, para que tengan poco peso especialmente pensado para estos casos.

Vuelve a temblar, en menor intensidad y de menor tiempo de duración. Nos comentan que es normal que haya réplicas, y que estas suelen ser de menor intensidad. Igualmente nos asustamos, es la segunda vez que el suelo de debajo de nuestros pies se mueve, en muy poco rato. Nos aconsejan que nos preparemos, que la situación puede ir para largo y por este motivo sacamos unas sillas en el exterior de la vivienda y Heladio y Fernando ya han regresado a la casa junto a Mariana. Enciende un fuego para cenar al exterior, pues no hay luz eléctrica y sólo funciona una bombilla a través de la energía solar fotovoltaica que ha podido almacenar el pequeño panel durante el día.

La relajación es uno de los muchos poderes que posee el fuego y nos vamos acomodando a su alrededor para sentir su efecto. Cenamos verdura hervida bajo la luz de una gran vela encima de la mesa y con la fogata que Heladio y Fernando se encargan de ir alimentando con madera y hojas secas.

Nuestros anfitriones mexicanos nos hablan acerca de los terremotos y sus experiencias. “En la zona, el peor fue del del 88” nos comentan, en el que se cayeron muchos edificios y causó muchos daños, tanto personales como materiales.

Ya pasó mucho rato desde el último temblor que notamos, y el cansancio nos está afectando, Cuando ya nos disponíamos a marcharnos a dormir, tiembla otra vez. Caramba! Inconscientemente añadimos más leña al fuego, pues vamos a esperar otro rato, a ver como evoluciona la situación.

Seguimos charlando alrededor del fuego.

Ahora sí, ya pasó otro buen rato y no ha vuelto a temblar. Nos despedimos de nuestros vecinos y nos disponemos a ir a dormir. Toda la familia de los vecinos de enfrente esta noche dormirán en la calle, en sillas o en las camionetas. El techo de su casa es de obra. Nosotros lo haremos dentro, nuestro techo es de fibra y la única biga que hay es una caña de bambú.

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